La siguiente parada de nuestro road trip por el oeste de EEUU es Bryce Canyon, un Parque Nacional donde residen los Hoodoos o “chimeneas de hadas”, denominación poética donde las haya, que nos invita a buscar en estos esbeltos pináculos alguna similitud con la trama de algún cuento de hechiceros y brujas.
Aquí la magia se centra en estas coloridas rocas de formas imposibles, que se mantienen erguidas mientras son erosionadas lentamente por la lluvia y la nieve.

