El dicho “Roma no se hizo en un día” se
podría versionar para el turismo diciendo “Roma no se visita en un día, ni en
dos, ni en tres…”. Hay tanto que ver que aunque estéis una semana algo se
quedaría en el tintero. Pero tranquilos, es la ciudad eterna, siempre estará
aquí preparada para ser descubierta de nuevo.