El Valle de Loira fue residencia vacacional
de reyes y nobles durante el Renacimiento, los cuales decidieron edificar
sus majestuosas viviendas junto al río otorgando al paisaje una característica
única. Así, este lugar Patrimonio de la Humanidad, está repleto de castillos o Château,
con sus inmensos y preciosos jardines.
Aquí está el atractivo para los niños. Estos jardines son perfectos para jugar, correr o esconderse en alguno de sus laberintos. Es una combinación perfecta para unas vacaciones familiares.